lunes, 26 de diciembre de 2011

Efecto Zeigarnik: La mejor manera para olvidar tus relaciones amorosas pasadas.

Kurt lewin (1890-1947), sus aportaciones e ideas influyeron considerablemente sobre la Psicología Social, aportando originalidad y autonomía a esta. De las aportaciones que hoy siguen vigentes y que se utilizan tanto en educación, como en marketing y de manera prosaica e inconsciente por todos nosotros, se encuentra este curioso efecto llamado Zeigarnik. El nombre proviene de la descubridora y alumna aventajada de Lewin, Bluma Zeigarnik.
De manera concisa puede definirse este efecto como la tendencia a recordar tareas inacabadas o interrumpidas con mayor facilidad que las que han sido completadas. Debido a que se genera una tensión psicológica, una preocupación basada en la motivación por terminar aquello que se empezó.
Bluma se interesó en este fenómeno al observar a un camarero que recordaba la lista de pedidos pendientes y sin embargo olvidaba con facilidad los platos que acababa de poner en las mesas. Por lo que más tarde decidió estudiar este fenómeno en el laboratorio, a través de un experimento, donde a una serie de sujetos se les daba unas tareas, la mitad de estas eran interrumpidas antes de que pudieran acabarlas, después se les pedían que recordaran la totalidad de las tareas llevadas a cabo. Los datos mostraban que estos sujetos recordaban más las tareas inacabadas que las acabadas. Como conclusión podemos decir que las personas recordamos mejor las tareas incompletas o a falta de termino que las completadas, debido a que se genera una tensión psicológica en nosotros, con ideas recurrentes y molestas a cerca de la tarea inconclusa, que solo es liberada cuando terminamos el ejercicio. Los seres humanos nos movemos por una motivación de terminación, necesitamos terminar aquello que hemos comenzado. No podemos dejar a medio una serie, pues el efecto “continuará…” provoca en nosotros una necesidad motivada por una tensión psicológica, que nos invita u obliga a ver otro capítulo, a ver terminar la película o terminar el libro de intrigas a las 3 de la mañana pese a que deberíamos dormir para ir a trabajar o a clase.
EFECTO ZEIGARNIK en educación.
Este efecto se utiliza en educación para provocar que los alumnos estén motivados, por ejemplo dejar una pregunta abierta al final de clase para que el alumno la tenga en mente hasta ser resuelta el próximo día. Resultan beneficiosos, en este ámbito educativo, los alentadores descansos de entre estudios, pues hacer un estudio de un tirón, una lección entera, bloquea este efecto, por lo que conviene mejor ir poco a poco y dejar algo a medio y descansar, pues nuestro cerebro seguirá en segundo plano trabajando con el tema inconcluso. Salir a hacer deporte, jugar a la videoconsola, charlar un rato antes de terminar un tema puede llegar a ser más beneficioso que terminar el tema de una sentada sin descansos. Estudia, descansa haciendo cualquier otra cosa o duerme un poco, antes de terminar una lección o tema, pues gracias al efecto Zeigarnik, retendrás mejor la información.
EFECTO ZEIGARNIK en Psicología clínica
En cuanto a posología clínica o psicopatología este efecto también se tiene en cuenta a la hora de tratar los traumas. Pues para superar un trauma debemos ser conscientes de que hemos alcanzado una meta o hemos concluido definitivamente una etapa de nuestra vida, por ello solemos necesitar responder al porqué de los sucesos, para entenderlos y poder ponerles punto y final, necesitamos cerrar etapas y fases teniendo la información necesaria que produzca en nosotros la sensación de culminación. Piense que termina una relación amorosa de manera traumática, lo primero que necesita saber es el porqué de la ruptura, necesidad que se ve agravada por el efecto Zeigarnik, ya que nuestro cerebro necesita poner punto y final, sino estaremos torturándonos todos los días con pensamientos obsesivos, pues la puerta sigue sin cerrarse por falta de información pertinente. Por ello para dar por terminada una relación y que no suponga un trauma indefinido, debemos tener la sensación de fin de etapa, nunca se puede terminar una relación teniendo la sensación de que se puede volver, pues no dejaremos descansar a nuestra mente, ni a nuestro cuerpo, exponiéndolo a dosis desenfrenadas de dopamina y estrés.
EFECTO ZEIGARNIK en marketing, películas y series de TV
Por último este efecto se utiliza en marketing y publicidad, en series y películas. Las series más recordadas son aquellas que nos dejan capitulo a capitulo una tensión, una necesidad de saber lo que va a pasar, la necesidad de terminar aquello que se empieza, (recuerde las temporadas de Lost, como cada capítulo te dejaba nuevas incógnitas que te alentaban e incluso obligaban a ver otro capítulo). Para muchos el final de Lost, les provocó una sensación de frustración y tomadura de pelo y en esta sensación entra en juego el efecto Zeigarnik, pues muchas de las incógnitas lanzadas se quedaron sin respuesta para siempre, provocando que nuestro cerebro no pueda cerrar esa fase, esa serie, con la posterior frustración y desencanto. Sobre esta última cuestión el efecto Zeigarnik, nos lleva a otro efecto o situación relacionada llamado: cliffhangers.
Los cliffhangers
Los cliffhangers (literalmente: “al borde del abismo”) es una frase o imagen que utilizan las series, películas y videojuegos para engancharnos a ellos, es un efecto shock que genera el suspense necesario para motivarnos a saber qué ocurrirá a continuación, es el efecto de no poder dejar de ver el siguiente capítulo de una serie, eso es un cliffhangers. Estamos genéticamente diseñados para que estas situaciones nos atraigan, necesitamos saber cómo acaban las cosas que vemos empezar, necesitamos cerrar fases y etapas. Esta necesidad la desata la dopamina que estimula los centros del placer y de búsqueda de recompensa, convirtiéndonos en adictos al fin y al cabo de una serie que nos abruma con incógnitas, desenlaces abiertos y sorpresas de última hora. Un capitulo malo que no cumple nuestras expectativas, provoca que generemos menos dopamina y por ello no lo apreciamos como emocionante y reforzador o por lo menos no tanto como otros capítulos. Como todas las drogas, existe el efecto de habituación, por lo que necesitamos mayor cantidad de alicientes para sentir el mismo placer que las primeras veces. Es por lo que muchas series suelen venirse abajo para nosotros, pues deben seguir proporcionándonos placer, siendo cada vez más geniales, de lo contrario nos habituamos y perdemos el interés. Así funcionan las series, las drogas y el amor.
Por todo lo explicado hasta ahora concluyo que es normal que cuando un amor nos deja, solamos engancharnos a otras cosas que nos vuelvan a producir felicidad (emisiones continuas de dopamina), unos utilizan drogas (sabiendo que las drogas tienen un gran efecto adverso a medio plazo), otros se regocijan en series o películas, otros hacen deporte y otros comen chocolate….
Deja solo a medio aquellas cosas que quieras recordar por siempre, culmina lo que no quieras recordar.
Según lo expuesto y teniendo en cuenta el efecto Zeigarnik, te lanzo una pregunta para que reflexiones y la comentes en el futuro: ¿cuál parece la mejor manera de olvidar una relación amorosa infructuosa?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bien aplicado el efecto Z en tu final... cachondo.

Unknown dijo...

Jajaj

Anónimo dijo...

A complete story, with a happy end...easy to forget.

DELIRIOS Y LOCURA

DELIRIOS Y LOCURA

Delirios y otros problemas

Bienllegados a la pagina donde todos vuestros delirios serán recompensados con miradas de incomprensión y rechazo amable.
Nos movemos incesantemente por sendas incautas, ataques de locura anonimos y vulgaridades encendidas por el alcohol de cualquier cantina.
No vengo a vender nada de valor ni a regalar una sonrisa verdadera, vengo para quedarme sentado mientras tu disfrutas de la ignorancia de los demás.
Vengo para quedarme sentado entre tus historias de a media tarde, para escucharlas, leerlas y enmudecer al ver que todos somos tan parecidos, tan complejamente simples.....
Me siento y te escucho. Sientate y escuchate. Sentemonos a escucharnos.Escuchame si puedes.