viernes, 18 de mayo de 2012

El Efecto Pigmalión. Cómo afecta a las relaciones de pareja. Cuidado con nuestras creencias.

Este efecto es de origen griego. El escultor llamado Pigmalión se enamora de Galatea, una de sus creaciones, le profesaba tanto amor que incluso la trataba como si estuviera viva. Afrodita (Venus) al ver el amor que sentía el escultor por su creación decide otorgarle vida.

Las ideas que tenemos sobre alguien pueden influir directamente en esa persona y podemos provocar que esta se comporte como nosotros deseábamos y preveíamos en ella. Un profesor que cree que un alumno es inteligente y bueno, puede provocar en este que acabe siendo más inteligente y bueno de lo que realmente es o se proponía en un principio, puesto que las expectativas del profesor influyen de manera consciente e inconsciente en el alumno provocando una profecía autocumplida (expectativa que incita a las personas a actuar en formas que hacen que la expectativa se vuelva cierta).

Así el Efecto Pigmalión puede definirse como “el proceso mediante el cual las creencias y expectativas de una persona respecto a otra afectan de tal manera en su conducta que la segunda tiende a confirmarlas (http://choulo.wordpress.com, 2009).

Para llevarse a cabo este efecto se necesitan tres aspectos: “creer firmemente en un hecho, tener la expectativa de que se va a cumplir y acompañar con mensajes que animen su consecución”
(Pepe López, 2006).

Este efecto tiene dos polos opuestos, uno positivo con el que mejoramos a través de nuestras creencias las conductas del otro, como en el caso del profesor y alumno comentado, y/o un efecto negativo, donde a través de nuestras creencias negativas sobre alguien, modificamos sus conductas, volviéndose contraproducentes, por ejemplo, el jefe de una empresa desaprueba con malas caras las conductas de su subordinado con el resultado de que este acabará trabajando peor y más desmotivado a causa de esta postura negativa de su jefe, lo que en definitiva provocará que realmente trabaje peor y así el jefe confirmará sus sospechas, en un principio infundadas.

Nuestras creencias afectan a las conductas de los demás, entre otras variables, porque en el ser humano hayamos una serie de neuronas llamadas neuronas espejo, que reproducen las emociones de los otros y las tomamos como propias, es decir si nuestro jefe viene enfadado al trabajo, esta emoción se contagia a los trabajadores, pues estos siente de manera consciente e inconsciente las mismas sensaciones negativas que su jefe. Tenemos un cerebro social que nos predispone a sentir lo que los demás sienten, provocando cambios en nuestras sensaciones y conductas posteriores.

¿Cómo puede afectar el Efecto Pigmalión en las relaciones de pareja? Pues como puede intuir o positiva o negativamente, según nuestras creencias de base.

De forma negativa, pensemos en una relación donde uno de los participantes amorosos, esta siempre diciendo que la relación va mal, que cree que el otro le va a dejar, que la diferencia de edad antes o después será un hándicap, que el otro se cansará de la relación y le dejará tirado y un largo etcétera de distorsiones cognitivas e ideas infundadas, según el efecto estudiado, estas expectativas pueden provocar, sin darnos cuenta, que el cónyuge o pareja cumpla lo que pensamos, provocando una profecía que se autocumple, donde al final tenemos razón pero porque la hemos provocado con nuestras expectativas.

Y de forma positiva, nuestras creencias sobre la solidad de la pareja, con manifestaciones positivas de lo que se siente cuando se está con la otra persona, hace mejorar la relación pues el amado, al ser alabado acaba comportándose conforme dictaba esa alabanza, convirtiéndose en mejor persona, si cabe. Si profesas devoción positiva sobre tu relación, esta creencia inunda las creencias de tu pareja, haciendo que esta vea mejor y más positiva la relación, digamos que el Efecto Pigmalión en este caso actúa de cemento unificador de la pareja, incita a una unión más solida y placentera.

Por lo que en resumidas cuentas, para que una relación sea sana, duradera y gratificante, más nos vale utilizar este efecto de forma positiva, alabando, cuidando y siendo considerados con nuestra relación y pareja. De lo contrario las ideas distorsionadas y negativas sobre nuestra relación pueden provocar que al final todo se vaya a pique, por nuestra injustificada forma de ver la vida.

Aproveche estos conocimientos en pro de la satisfacción amorosa.

2 comentarios:

Ana Araujo dijo...

Muy interesante esta entrada (como todas las que publicas, para qué mentirte).

Últimamente me he dado cuenta de que estaba haciendo eso mismo en mi relación, enfocándome en aspectos negativos y creando en mi pareja más inseguridad de la habitual. Ya estoy tomando medidas para controlarme porque no es sano ni para mí, ni para él, ni para la relación.

No sé por qué pero cada vez que le doy vueltas a algo acabas escribiendo una entrada... ¡sal de mi cabeza!

PD: hazme un favor, aumenta el espacio entre las líneas que cada vez que te leo me quedo ciega de ver las letras tan junticas.

Luis Cassani dijo...

Yo destruími relación, dos veces con la misma persona, por mis miedos. Ya no sési pueda recuperar mi relación. El efecto pigmalion me puede ayudar a recuperar mi relación si ya no tengo contacto con mi pareja?

DELIRIOS Y LOCURA

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Delirios y otros problemas

Bienllegados a la pagina donde todos vuestros delirios serán recompensados con miradas de incomprensión y rechazo amable.
Nos movemos incesantemente por sendas incautas, ataques de locura anonimos y vulgaridades encendidas por el alcohol de cualquier cantina.
No vengo a vender nada de valor ni a regalar una sonrisa verdadera, vengo para quedarme sentado mientras tu disfrutas de la ignorancia de los demás.
Vengo para quedarme sentado entre tus historias de a media tarde, para escucharlas, leerlas y enmudecer al ver que todos somos tan parecidos, tan complejamente simples.....
Me siento y te escucho. Sientate y escuchate. Sentemonos a escucharnos.Escuchame si puedes.